- continúa siendo el artículo más vendido dentro de su portafolio.
Y aunque la receta original de la horchata se ha mantenido intacta, la empresa ha sabido adaptarse a las nuevas preferencias y cuentan con 13 variedades de esta bebida.
Con el tiempo, La Canasta amplió su portafolio con otros productos emblemáticos como el relajo, una mezcla de especias utilizada para condimentar la salsa tradicional que se utiliza para la gallina o el pavo horneado para las celebraciones navideñas.
También incorporó bebidas naturales como el refresco de tamarindo, arrayán, cebada y comercializó el alguashte (pepita).
Esta oferta abrió rápidamente las puertas del mercado internacional, y así a través de distribuidores especializados en productos salvadoreños, la empresa comenzó a exportar a Estados Unidos, donde actualmente comercializa cerca de 40 de los 72 productos que conforman su catálogo.
“Nueva York es uno de nuestros mejores clientes. Después están Houston y el este de Los Ángeles, pero tenemos presencia en casi todos los estados de Estados Unidos”, comenta De Barriere.
La demanda de algunos productos está estrechamente vinculada a la época: Los pedidos de relajo suelen incrementarse semanas antes del Día de Acción de Gracias, mientras que bebidas como la horchata y la cebada mantienen una demanda constante en ese mercado.
72 Productos forman parte del portafolio de La Canasta.
Más de la mitad de ellos se elaboran para el mercado internacional.
Según la empresaria, cerca del 90 % de las exportaciones se realizan bajo la modalidad
de marca privada. “Yo les pregunto cómo la quieren: sin marca, con su marca o con mi marca. Lo que me interesa es que el producto llegue a otros países y que aquí podamos generar valor agregado y generar empleo”, afirma.
Su equipo de trabajo está formado por 40 trabajadores, pero cuando la demanda sube en fechas claves, se contrata el doble.
Saber cómo y qué vender ha sido el día a día de la empresaria, su trayectoria ha estado ligada al comercio internacional, durante varios años impartió cátedra de Mercados Internacionales en la universidad y participó como negociadora en las discusiones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.
Eso le ha permitido entender a sus clientes, lo que buscan y lo que quieren. En los últimos años, la empresa ha ampliado aún más su alcance geográfico, y sus productos ya llegan a mercados europeos y a Emiratos Árabes Unidos, específicamente a Dubái. Además, trabaja junto a la Universidad de Texas en el desarrollo de siete bebidas naturales y colabora con un cliente estadounidense que abastece a marcas asiáticas.
Ahora, la compañía se prepara para un nuevo desafío: fortalecer su presencia regional con marca propia. Aunque sus productos ya tienen presencia internacional, hasta ahora no habían logrado ingresar a los países vecinos bajo la marca La Canasta.
Tras obtener las licencias y registros necesarios, la empresa espera colocar en los próximos meses sus productos en una cadena de clubes de compras por membresía en Guatemala y Honduras. En El Salvador ya comercializa bajo su propia marca en este formato, por lo que confía en que la expansión regional impulse una nueva etapa.
Tendencias saludables
Que un producto sea 100 % natural y tenga un bajo contenido de azúcar son dos de las características que más valoran los consumidores actualmente. La Canasta ha identificado esta tendencia a través de estudios de mercado y de la retroalimentación constante de sus clientes, lo que ha influido en el desarrollo de nuevas líneas de negocio.
Esa apuesta por la alimentación saludable es precisamente la que guía uno de sus proyectos más recientes. En alianza con una universidad de Texas, la empresa trabaja en el desarrollo de siete bebidas naturales diseñadas para responder a las nuevas preferencias de los consumidores.
“Las personas ya no solo buscan que un producto sea rico; también quieren saber qué contiene, de dónde provienen sus ingredientes y cuánto azúcar consumen”, explica De Barriere. Por ello, la compañía ha puesto especial atención en mantener formulaciones sencillas y materias primas de origen natural.
El reto, sin embargo, no termina en la innovación. Mantener precios competitivos también representa un desafío para la empresa, ya que el costo de algunas materias primas puede variar según la temporada.
A pesar de esas fluctuaciones, De Barriere considera que la transparencia ha sido clave para construir relaciones de largo plazo con sus compradores. Esa filosofía, sumada a la apuesta por productos naturales y sabores tradicionales, es la que hoy impulsa la expansión.


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